Aprende a reconocer el malware y sus trucos maliciosos

Consejos prácticos para combatir códigos maliciosos que puedes encontrar

El mundo digital conoce muchas amenazas y el malware puede ser una de las más desagradables. Para mantener a salvo a niños, adolescentes y adultos, repasaremos los tipos y formas más comunes de código malicioso que puedes encontrar y ofreceremos consejos prácticos.

¿Qué es el malware?

Empecemos con la palabra malware. Es una mezcla de las palabras «malicioso» y «software» y se utiliza como un término general para los programas informáticos dañinos, normalmente instalados sin el conocimiento de la víctima. Aunque el término engloba herramientas con diversas funciones y diferentes niveles de sofisticación, lo que todos tienen en común son las malas intenciones de sus autores.

En términos generales, el malware puede dividirse en tres categorías según el nivel de daño que puede causar a las víctimas:

·   ; Aplicaciones potencialmente no deseadas (PUA)

Las PUAs son lo que podríamos llamar una «zona gris». Este tipo de software puede no ser directamente dañino, pero suele ser intrusivo o engañoso. Las PUAs pueden incluir varias barras de herramientas del navegador, software que muestra anuncios no deseados, software que mina criptomonedas sin el conocimiento del usuario, y otros.

·    ; Malware de productos básicos

Una gran categoría de códigos maliciosos con una clara intención de perjudicar a la víctima, como por ejemplo robar sus datos, contraseñas, robar dinero de sus cuentas bancarias, espiarla o extorsionarla. El objetivo de la mayoría de estos programas maliciosos «clásicos» es el dinero. El malware puede dividirse en otras categorías según su funcionalidad: ransomware, spyware, descargadores, keyloggers, backdoors, adware y muchos más.

·        Amenazas persistentes avanzadas (APT)

El tipo de código malintencionado más avanzado técnicamente, creado por equipos experimentados (y bien pagados) de desarrolladores de malware. Las APT suelen tener como objetivo las infraestructuras críticas, la distribución de energía, las instituciones gubernamentales o los sistemas de tráfico y pueden causar graves daños al funcionamiento de una ciudad o de todo un país. Esa es también la razón por la que a veces se les llama ciberarmas. Un usuario normal de ordenador no es probable que se encuentre con una amenaza de este tipo, pero puede verse afectado por las consecuencias de un ataque APT.

¿Dónde pueden encontrar programas maliciosos los niños y adolescentes?

En resumen, en casi cualquier lugar de Internet. Redes sociales, chats, buzones de correo electrónico, sitios web de streaming de vídeo y juegos: el malware puede esconderse detrás de cualquier enlace o archivo adjunto de aspecto inofensivo, o incluso puede ejecutarse en el navegador, cuando tú o tu hijo visitáis un sitio web comprometido. Los smartphones y las tablets tampoco son zonas libres de malware: se sabe que las aplicaciones fraudulentas y maliciosas se esconden detrás de aplicaciones aparentemente útiles y divertidas, a veces incluso en la tienda oficial de aplicaciones de Android.   

Aunque hay innumerables formas técnicamente avanzadas de infectar un sistema y asegurar la propagación del malware, una de las formas más efectivas es ir tras el eslabón más débil de la cadena: el ser humano. Y cuando ese ser humano es un niño curioso, el «trabajo» del atacante resulta más fácil.

Utilizando la ingeniería social -la manipulación psicológica de las personas- los atacantes pueden engañar al niño para que haga clic en enlaces maliciosos o abra archivos adjuntos maliciosos, entregando datos sensibles o concediéndole diversos permisos intrusivos.

Sin ser conscientes de estos peligros, los niños también pueden acabar exponiendo sin querer a sus familias a diversas ciberamenazas y problemas, como el malware bancario que obtiene los datos de las tarjetas de crédito y otra información muy sensible.

¿Cómo puedes proteger a tu hijo y a ti mismo contra el malware?

  • Instala una solución de seguridad fiable en todos los ordenadores utilizados en tu familia para manteneros a salvo de intrusos malintencionados. Los dispositivos móviles con Android pueden protegerse con un software de seguridad móvil de confianza. Las soluciones de ESET ejecutarán automáticamente un análisis de cada archivo descargado y bloquearán cualquier elemento malicioso, manteniendo tus dispositivos a salvo.
  • Mantén actualizados el sistema operativo, las aplicaciones y otros programas, así como los navegadores de los dispositivos de tu familia. Esto puede ser fundamental para prevenir ataques que se basan en vulnerabilidades sin parches.
  • Enseña a tus hijos a detenerse y pensar antes de hacer clic en enlaces y botones de descarga, ya que muchos de ellos pueden ser engañosos y conducir a estafas o sitios web maliciosos.
  • Cuando tus hijos quieran descargar un nuevo software, dirígelos al sitio web del desarrollador original del software o a las tiendas oficiales en línea. Si te ciñes a las fuentes oficiales, se reduce la posibilidad de que te descargues accidentalmente algún extra peligroso o no deseado junto con el programa deseado.
  • El uso de una aplicación de control parental de confianza, tras un acuerdo con tu hijo, puede ayudarte a crear un marco seguro para las actividades en línea del niño y permitirte bloquear contenidos problemáticos.

Fuente saferkidsonline.eset.com: https://saferkidsonline.eset.com/es/article/aprende-a-reconocer-el-malware-y-sus-trucos-maliciosos

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