FAKE NEWS Y BULOS EN LA RED

Fake news y bulos en la Red

Protege a los menores enseñándoles a detectar fake news y bulos en la Red.

Qué es

Las noticias falsas o bulos en Internet son un concepto cada vez más habitual en todos los contextos, también aquellos que afectan a niños, niñas y adolescentes. Se refieren a cualquier tipo de información imprecisa, descontextualizada o directamente falsa, que alguien difunde de manera intencionada para manipular la opinión o simplemente para obtener algún tipo de beneficio. No es algo nuevo, siempre han existido falsos mitos sobre la alimentación, la salud, etc,. solo que a través de Internet se difunden más rápido y pueden llegar a más personas.

Los menores reciben, buscan y comparten información en Internet, en ocasiones sin reflexionar lo suficiente. En consecuencia, pueden acceder a contenidos negativos disfrazados como información real. Esto se conoce como fake news y pueden llegar hasta los menores a través de las publicaciones en sus redes sociales con mensajes privados, chats de grupo, vídeos, foros, etc. ya que son sus canales preferidos para recibir información. Estos contenidos falsos se distinguen teniendo en cuenta su grado de falsedad y engaño deliberado:

  • Imprecisos, con escasa calidad informacional, pero que se pueden malinterpretar.
  • Descontextualizados o sesgados con intención de influir en la opinión.
  • Fabricados intencionalmente con el fin de engañar y manipular.

Hay que destacar que las parodias no se consideran noticias falsas ya que su principal intención es la imitación humorística o burlesca de un hecho o de una situación real, sin intención de engañar o manipular al público al que están dirigidas. En todo caso, siempre deben estar identificadas como tales. Ejemplos habituales son los memes, las cuentas de parodias en redes sociales, o artículos en medios humorísticos o satíricos.

Por último, las fake news están evolucionando de forma rápida hacia contenidos más difíciles de detectar debido a su mayor realismo, como es el caso de los deepfakes, videomontajes hiperrealistas que manipulan el mensaje o la acción de una persona.

  • En situación
  • Cómo afectan las noticias falsas a los menores
  • Cómo identificar noticias falsas
Fake News y bulos en la Red

Prevención

   Según la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD), solo un 22,5% de las personas menores de edad entre 14 y 16 años reconoce haber recibido formación para comprender y detectar si una noticia es real o no, gracias al fomento del pensamiento crítico y de una opinión propia.

La mejor forma de enseñar a los menores a detectar estos contenidos falsos es fomentar el pensamiento crítico y la lectura de contenidos adecuados a su madurez, con el objetivo de que los menores puedan llegar a ser autónomos, diferenciando entre un bulo y una noticia real.

  • Comenzar desde edades tempranas. Al acompañarlos en el proceso de aprendizaje digital, es esencial aprovechar oportunidades reales para analizar juntos las posibles noticias falsas que aparezcan en sus redes sociales o en una página web.
  • No todo lo que aparece publicado en Internet es cierto.Muchos contenidos se crean para generar algún tipo de beneficio, económico o ideológico. Por tanto, deben aprender a localizar fuentes seguras y fiables de información.
  • Acostumbrarse a encontrar y utilizar fuentes de información fiables. En su día a día, por ejemplo, al realizar tareas de clase, pueden incluir citas y referencias en sus trabajos escolares.
  • Aprender a valorar diferentes puntos de vista. Fomentar valores sociales positivos como la asertividad, la empatía y la tolerancia, promoviendo el respeto frente a otros colectivos de personas, es clave para que el menor reaccione ante las fake news de manera crítica, reflexiva y prudente.
  • Practicar la paciencia y evitar la impulsividad. Los bulos crean en el usuario/a la sensación de que es imprescindible compartir la información rápidamente, para así llegar a muchas personas. Por eso es fundamental promover el análisis de la noticia, contrastar los hechos que presenta y verificar las fuentes.

Cómo reaccionar ante una posible noticia falsa

  1. Transmitir calma y prudencia. Los menores deben aprender a actuar en Internet, como en la vida real, de forma reflexiva y cauta. Merece la pena dedicar unos minutos a analizar la información antes de confiar en un contenido.
  2. Contrastar la información.Comprobaremos la veracidad de la noticia, observando si está publicada en sitios de reconocido prestigio informativo, y desconfiando de aquellos medios que parezcan poco profesionales. Podemos apoyarnos en páginas web especializadas en verificación de información (fact-checking), como la Oficina de Seguridad del InternautaMaldita.esEFE verificaAFP factualIFCN o Snopes, entre otros.
  3. No compartir las noticias falsas.Es recomendable eliminarla del dispositivo y evitar su difusión descontrolada. Rompiendo la cadena estamos impidiendo que otras personas reciban la información.
  4. Reportar la noticia falsa. Las redes sociales y muchas páginas web ya ofrecen la opción de denuncia de estos contenidos desde la propia publicación. También podemos contactar con los administradores de la web, o con entidades especializadas en verificación de información, como algunas de las anteriormente mencionadas, para avisar del riesgo de difusión.
  5. Informar a nuestros contactos. Tanto la persona que la ha enviado, como las personas receptoras de la misma, agradecerán saber que se trata de un contenido falso. Podemos indicarles las características o motivos que nos han permitido reconocer la noticia falsa o bulo.
  6. Pedir ayuda a una persona adulta de confianza. A menudo, las temáticas y razonamientos que se esconden detrás de las fake news pueden resultar demasiado complejas y escapar a la comprensión de los menores. Crea un entorno cotidiano seguro para hablar de estos temas en familia.

Enlace a la noticia de IS4K: https://www.is4k.es/fake-news-y-bulos-en-la-red

PRIVACIDAD: Imprescindible

Privacidad, identidad digital y reputación online

Qué es

Cuando un menor utiliza Internet proporciona gran cantidad de información sensible sobre sí mismo, construyendo la imagen que encontrarán los demás sobre él en la Red: su identidad digital.

La forma en que se maneja toda esa información personal que generamos y publicamos de forma voluntaria en la Internet se conoce como gestión de la privacidad. Es un concepto personal y subjetivo, por ello debemos buscar un equilibrio entre las ventajas que nos ofrece la exposición de información personal y los riesgos asociados. Cuidar nuestra privacidad es cuidar nuestra reputación online, es decir, procurar que nuestra imagen en Internet sea positiva, ya que puede tener serias implicaciones sobre nuestro futuro desarrollo personal y profesional.

Al contrario de lo que muchos adultos piensan, los menores sí cuidan su privacidad, pero entendiéndola de una forma diferente: buscan evitar que personas adultas como sus padres y profesores tengan acceso a su información en Internet. Sin embargo, no dan tanta importancia a las consecuencias de sus actos en Internet y les cuesta pensar en términos de futuro.

Se trata de establecer qué información queremos mantener al alcance sólo de algunas personas, en un ámbito privado, por nuestra seguridad. Este puede ser más íntimo o más amplio, y limitarse a más o a menos personas según nuestras preferencias. Además, no toda la información (datos personales, imágenes, aficiones, localización,…) que hay sobre nosotros en Internet la hemos publicado conscientemente, también puede tener otras procedencias:

  • Publicación inconsciente. Información que se puede deducir a partir de una publicación propia.
  • Publicación ajena. Datos de un usuario publicados en Internet por otras personas.
  • Publicación automática. Información generada y publicada de forma automática por programas o servicios que los usuarios utilizan (por ejemplo última hora de conexión, sitios web visitados, geolocalización, versión del navegador utilizado, etc.)
  • En situación
  • Cómo afecta a los menores
Privacidad, identidad digital y reputación online

Prevención y fomento del uso seguro

La prevención siempre comienza fomentando una comunicación sana con los menores y haciéndoles partícipes de los riesgos a los que se enfrentan al administrar su información personal en Internet. Para ello, es fundamental aprender a diferenciar qué tipo de contenidos pueden ser públicos y cuáles deberíamos mantener en privado.

“Pensar antes de publicar” siempre es una buena pauta. Antes de compartir contenido deben reflexionar sobre qué pensará quien lo vea, cómo lo podrá utilizar y qué posibles consecuencias podría tener, tanto en el presente como en el futuro. Fomentando un uso más cuidado y menos impulsivo de su información personal también trabajamos la responsabilidad y la actitud crítica de los menores.

Fomentar este pensamiento crítico no sólo incluye pensar en la propia privacidad, sino también en la de los demás. A la hora de compartir información sobre otras personas, es necesario pedir permiso y guardar su intimidad.

Además, existen multitud de medidas tecnológicas que nos ayudarán a proteger la información que publicamos:

  • Opciones de privacidad. Configurarlas adecuadamente es imprescindible en cada aplicación o servicio que utilicen los menores. A menudo puede resultarles complejo, por lo que podemos apoyarnos en los centros de ayuda de cada servicio y en los recursos que están a nuestra disposición, como la Guía de Privacidad y Seguridad en Internet de la OSI y la AGPD.
  • Opciones de seguridad. Hoy en día cualquier servicio (redes sociales, servicios online, etc.) o dispositivo (ordenadores, tablets y teléfonos móviles), contiene mucha información privada que debe protegerse. El uso correcto de contraseñas robustas, bloqueo de pantalla, preguntas de seguridad y otras opciones de acceso es esencial para limitar el acceso.
  • Control de contactos y amistades. Es habitual que los menores añadan en sus redes sociales a personas que realmente no conocen, con lo que su información acaba en manos de personas totalmente extrañas. Es importante promover una lista de contactos segura, para que puedan controlar con quién comparten la información.
  • Sincronización. Muchas aplicaciones conectan nuestra cuenta de usuario con otras aplicaciones (como por ejemplo, para tuitear automáticamente las fotos de Instagram). Debemos revisar los permisos de privacidad de cada aplicación, para evitar publicar información no deseada.
  • Uso de equipos públicos. Es recomendable evitar su uso si se va a gestionar información sensible o privada. No obstante, de hacerlo, se recomienda utilizar la opción de navegación privada del navegador, no guardar las contraseñas y cerrar sesión de los servicios al finalizar para evitar que cualquiera que utilice el equipo a continuación pueda acceder a nuestro correo electrónico, redes sociales, banca online, etc.
  • Selección de aplicaciones y redes sociales. Es importante leer las condiciones y permisos de cada servicio para saber si son adecuadas o suponen una amenaza para la privacidad. Esta situación también aparece al utilizar aplicaciones de terceros dentro de otros servicios, como juegos en redes sociales.

Cómo reaccionar en caso de conflicto

Apoyo al menor. Es fundamental reaccionar con calma y no culparle de la situación, manteniendo la comunicación y la confianza: cuenta con nuestra ayuda y comprensión.

Establecer nuevas medidas de seguridad. Si observamos que existe información privada publicada sin consentimiento, es necesario cambiar las contraseñas de los servicios online utilizados, ya que alguien puede haber accedido a ellos sin permiso.

Comunicación. Si otra persona ha difundido información personal del menor, la primera opción es contactar y hacerle ver que esa información es privada y debería borrarla.

Reporte al proveedor de servicios. Si el paso anterior no es suficiente, se debe contactar con los responsables del servicio donde se ha publicado para que tomen medidas.

Denuncia. Ante una situación de ciberacoso, grooming, o suplantación de identidad, así como problemas derivados de la práctica del sexting, es importante contactar con las Fuerzas y Cuerpos de seguridad. El centro de salud y su centro educativo pueden ofrecer al menor apoyo psicológico y emocional si es necesario.

Enlace a la noticia: https://www.is4k.es/necesitas-saber/privacidad